Mensajes de la Virgen de Medjugorje
La Virgen María por medio de sus mensajes nos presenta de un modo cercano y maternal un programa de trato con Dios a través de la oración y los sacramentos.
Estos mensajes marianos son, sobre todo, mensajes de paz y de esperanza para cada uno de nosotros y para el mundo. Abarcan desde el inicio de las apariciones, en el año 1981, cuando se dirige especialmente a la Parroquia de Medjugorje, hasta la actualidad.
Esta página publica y difunde los mensajes ofrecidos por la Reina de la Paz a través de Marija, los días 25 de cada mes, dirigidos expresamente a toda la Humanidad, así como los ofrecidos de forma extraordinaria a Jakov Colo, el día de Navidad; a Mirjana Dragicevic, cada 18 de marzo, fecha de su cumpleaños y a Ivanka Ivankovic, cada 25 de junio, coincidiendo con el Aniversario de las apariciones.
Todos ellos son una auténtica Escuela de amor y una invitación a seguir el camino de Jesús.
Mensaje del 18 de marzo de 2025
“¡Queridos hijos! Con amor materno les ruego: entréguenme sus manos juntas, entréguenme sus corazones purificados en la confesión, y yo los guiaré hacia mi Hijo. Porque, hijos míos, sólo mi Hijo, con Su luz, puede iluminar las tinieblas, sólo Él, con Su Palabra, puede eliminar el sufrimiento. Por eso, no tengan miedo de caminar conmigo, porque yo los conduzco hacia mi Hijo, hacia la salvación. Les doy las gracias”.
(Con aprobación eclesiástica)
Mensaje del 25 de diciembre de 2024
“Queridos hijos, hoy, en este día de gracia, de manera especial los invito a que no vivan la vida aspirando a metas terrenales, ni buscando paz y alegría en las cosas terrenales, porque así la oscuridad envuelve su vida y ustedes no ven el sentido de ella. Hijitos, abran las puertas de su corazón a Jesús, permítanle que se apodere de todo su ser para que puedan comenzar a vivir en el amor y en la misericordia de Dios. Hijos míos, sólo con Jesús en sus corazones conocerán el verdadero propósito de su vida y aspirarán a la salvación eterna. Los bendigo con mi bendición maternal”. (Con aprobación eclesiástica)